El distrito escolar del condado de Winston-Salem/Forsyth ha lanzado un nuevo programa en español para prepararse para rendir el GED.
Jessica Martinez es una de las adultas que participaron en la primera cohorte del programa. En mayo, Jessica y sus compañeros se congregaron en la biblioteca de Parkland High School para asistir a la última clase.
Un poco después de las 5 de la tarde, el resto de los alumnos y maestros ya se habían retirado horas antes. La mayoría de los adultos en el aula recién habían salido de trabajar o de recoger a sus hijos del colegio.
Martinez es la madre de tres pequeños —los tres esperaban en un aula con otros niños bajo la vigilancia de un par de maestros.
En los meses anteriores, durante dos horas y media, cuatro días a la semana, Jessica y sus compañeros han estado tomando clases en este colegio, preparándose para rendir el GED.
“Cuando llegué a este país, mi sueño siempre fue estudiar. Siempre dije: me tocó llegar en el tiempo de la pandemia y me tocó llegar a encerrarme en mi mundo”, dijo Martinez. “Pero siempre estaba eso en mí. Yo quiero estudiar, yo quiero aprender, yo quiero salir.”
Martinez comenzó a tomar clases de inglés como segundo idioma, o ESL, a través del distrito. Ahí fue donde descubrió el programa de preparación para el GED en español. Los adultos estudian para rendir una serie de cuatro exámenes para obtener el equivalente al diploma de escuela secundaria. Los exámenes pueden ser tomados en español.
Pero son programas como este, gratis y con guardería infantil, los que hacen posible que alguien como Martinez pueda rendir el examen. Incluso con estas facilidades, al tener en cuenta a sus hijos, la decisión de participar no fue fácil.
“Mi principal obstáculo eran ellos, pero a la vez eran mi motor. Yo creía que eran ellos o era yo. Tenían actividades durante toda la semana y algo que yo me cuestionaba era si me dedicaba tiempo para mí para sacar el GED o seguía llevándolos a sus actividades y no sacarlos de su rutina. Eso fue difícil para mí”, dijo Martinez.
Al final, decidió que si esto salía bien para ella, también beneficiaría a sus niños. Podía ser un ejemplo para ellos.
Martinez dijo que sus hijos se adaptaron a la nueva rutina mejor de lo que esperaba.
“Saben que a las 4:30 nos vamos a la High School. ‘Ma, ¿hoy tenemos clase?’ ‘Ma, ¿hoy no vamos a tener clase?’ Es bonito. Es muy bonito”, dijo Martinez. “Ahora, al principio fue difícil. Lo reconozco.”
Había días en que los niños se enfermaban, o estaba lloviendo, o simplemente Martinez estaba cansada después de mantener el hogar todo el día.
“Había días en los que pensaba, ‘No, no voy a ir hoy’. Los vuelvo a ver y digo: ellos me están viendo”, dijo Martinez. “Si yo hoy me rindo, ellos van a pensar que se tienen que rendir.”
El Departamento de Estudiantes Multilenguajes comenzó a desarrollar el programa el año pasado. Varios padres habían pedido lo mismo. Pero Yamil Bullock, la directora del departamento, sabía que asumir este compromiso iba a ser difícil para ellos.
“Una forma de ayudar a nuestras familias es romper las barreras que se presentan, y una de ellas es la guardería infantil”, dijo.
Ella sabía que el programa necesitaría ser gratis: la guardería, las clases, los libros y los exámenes de práctica. No hay otro programa para el GED en español igual en esta área.
“Son importantes para nuestro distrito. Nuestras familias son importantes”, dijo Bullock. “Por eso estamos tratando de encontrar formas de hacerlos sentir que pertenecen. Que estamos tratando de cubrir sus necesidades lo mejor posible.”
Una vez que el equipo descubrió cómo hacer que todo funcionara, congregó a un pequeño grupo de maestros para armar un currículo en español para ciencias sociales, matemáticas, ciencias y lenguaje, las cuatro áreas del GED. La financiación del programa contó con fondos federales.
Hector Alvarez es uno de los maestros. Alvarez enseña clases de inglés como segundo idioma en Winston-Salem Prep, y por las tardes va a Parkland para enseñar a adultos matemáticas y ciencias. Los días son largos, pero no le molesta.
“Primero que nada vengo aquí por amor. Vengo aquí para compartir mi conocimiento. No es mucho, pero puedo compartir lo que yo sé con mis estudiantes”, dijo. “Y la mayoría de ellos que vienen aquí trabajan y tienen muchos otros trabajos. Para ellos es más sacrificio que para mí.”
Antes de mudarse a Winston-Salem un año atrás, Alvarez enseñó en una universidad en Cuba durante más de tres décadas. Como sus estudiantes, él también fue un estudiante de inglés. Con este grupo, Alvarez dice que se siente libre.
“Enseñar en español es perfecto para mí. Amo enseñar en general, pero en español, con ellos, es una experiencia linda”, dijo. “Y ellos están dispuestos a aprender. Es increíble. Increíble. Están siempre dispuestos a aprender. Todo el tiempo.”
El equipo a cargo del programa decidió que había que celebrar el esfuerzo.
Durante el último día, cada estudiante trajo algo para compartir: sándwiches de Puerto Rico, tamales de Cuba, donas y más.
Completar el programa de preparación fue un logro en sí mismo. Todos los estudiantes radiaban orgullo. Por ellos y por sus compañeros.
Martinez rindió el examen la semana siguiente en Forsyth Tech. Fue la primera de su clase en hacerlo. Los exámenes cuestan un poco más de $100. Esto es algo que el distrito escolar espera poder cubrir en el futuro.
Martinez dijo que se sintió tranquila y bien preparada. Aunque apenas presentó sus respuestas, volvió a repasar cada pregunta en su cabeza. Tres horas después recibió un correo electrónico con los resultados.
Aprobó.
“Mis hijos estaban conmigo e inmediatamente comenzaron a saltar de alegría. Decían: ‘¡Felicidades, mami!’. Corrieron a abrazarme”, dijo Martinez.
También aprobó los otros tres exámenes. Cuando terminó todo, lo primero que hizo fue notificar a sus maestros y compañeros.
“Todos comenzaron a felicitarme, y yo empecé a alentarlos. Decirles que es posible. Que todos podemos hacerlo porque estamos todos juntos en esto”, dijo Martinez.
Desde entonces, varios otros han tomado el examen y también lo aprobaron.
Martinez dijo que tener el GED le abre puertas. Va a dedicar este año a tomar clases de inglés. También planea estudiar finanzas. Quiere conseguir un trabajo en el área y poder enseñarles a sus hijos técnicas de manejo del dinero.
Otro participante dijo que quiere obtener su licencia para el cuidado de niños. Algunos otros esperan poder volver a las carreras que tenían en su país de origen, pero que tuvieron que dejar atrás.
Juntos dieron el primer paso para alcanzar todos esos sueños.